Durante mucho tiempo me preguntaba porque es lindo viajar solo si a fin de
cuenta no tenes nadie al lado acompañándote o mismo compartiendo los paisajes
increíbles que puede mostrar este planeta.
Durante mucho tiempo envidiaba el poder viajar con alguien, no solo para
compartir sino también para darte seguridad en aquella inmensidad y diversidad
a la cual hay que enfrentarse.
He aquí que después de tanto envidiar y desear, se dio una oportunidad de
viajar con una amiga y ni siquiera hemos arrancado y ya envidio y deseo irme
sola.
Tuve la necesidad de escribir sobre esto porque me doy cuenta que las
personas buscan viajar no para conocer o disfrutar o descansar. Es
increíble que cuando arman sus viajes piensan que pagando más van a conocer
mejor o disfrutaran mas o que descansaran mejor que otros. El
viajar no es eso y ahora me doy cuenta lo que gane viajando sola.
Viajando sola comprendí que no todos somos iguales, que no todos piensan
como yo, que puedo decir no a las cosas que no me gustan aun cuando la gran
mayoría diga si y sin que eso represente enojarse; viajando sola comprendí que
no siempre voy a poder hacer las cosas como las planifique y que a veces
debemos aprender a compartir y ponernos en el lugar del otro aunque eso
implique dejar de hacer cosas que queríamos hacer.
Viajando sola comprendí que no hay que planificar tanto porque la vida te
asombra a cada paso y pone pruebas que hace de tu viaje algo único y quizás
irrepetible.
Cuando viajas en grupo no todos comprende este sentido de no planificar, las
personas no entienden que para conocer se debe sacrificar tiempo, ese tiempo
que se necesita para descansar pero que es necesario para disfrutar. Para
muchos es muy difícil coincidir con los gustos y ganas y deseos del otro; la
realidad es que a veces hay que dejar todo eso de lado y aprender a vivir un
poco mas sin cuestionar tanto.
Dejar de lado lo que somos, dejar de pensar de que tenemos algo de plata,
que podemos pagar más por mejores cosas; dejar de lado ese concepto absurdo que
tenemos de que vamos de vacaciones a descansar y para eso pago... a veces para
vivir y también para descansar no se necesita mucha plata sino mas bien ganas
de disfrutar.
Cuando entendamos que disfrutar es sinónimo de vivir y que el dinero no
resuelve todo; quizás ahí podamos ser más felices... No tengas miedo de
disfrutar, de ser libre y expresarlo.. no te olvides que podemos sentir miedo y
que no está mal sentirlos porque sin ellos no seriamos fuertes porque sin ellos
no podríamos enfrentar cada reto que la vida nos pone. Sepan que lo que
te llevas son esos momento de haber vivido disfrutando, de conocer por el solo
hecho de querer saber y al final te das cuenta que descansaste más de lo que
creías.
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